Interminables canciones se rompen
sonrisas floreadas se agujerean
nunca nada fue más real
el espejo se rompe y solo queda su reflejo
de nada sirve que me ahogues ahora
de nada sirve que me invites a saltar
Algodones y topacios bailan sin cesar,
y comienzan a llover las perlas del mañana
El vino se tiñe de azul
y las copas se llenan de mar
nunca nada fue más real
Las mesas están llenas de tu voz
y las carcajadas son más fuertes que el grito de un arándano
tu alma flota en la suave brisa de tomillo
ahora ya nada es amorfo
ni siquiera el sonido de los árboles
las frutillas vuelan dentro de mí
Tus alas son de arroz y tu alma es de seda
nunca nada fue más real
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